miércoles, 31 de diciembre de 2008

Una última reflexión

No me resisto a redactar una última nota en la bitácora. Ya sé que es de horteras desear feliz año a los demás, es complicado que durante 365 días vaya nadie a ser feliz en todos y cada uno de los momentos que vivímos, es una exageración, y en estas fechas navideñas la exageración campa a sus anchas por doquier.

Una reflexión: ayer por la tarde conversaba con una conocida en referencia a las fiestas navideñas y su lógica, la conclusión era demoledora, Jesús nació más o menos durante los meses de septiembre y octubre, los reyes magos acudierón a visitar al mesías en torno a dos años después de su nacimiento, realmente el paso de un año a otro es una fiesta pagana, el 25 de diciembre se celebran las saturnales romanas. Nada coíncide con la realidad.

¿Pero, no es una costumbre de la religión cristiana apropiarse de otras costumbres?, la respuesta es obvia, y yo todavía decoro mi casa con belenes, árbol, luces, deseo Bo Nadal y próspero ano novo, ¿por qué?.

Mi reflexión es que en estas fechas vuelvo a sentir emociones olvidadas, sentidas en la infancia feliz que disfrute en la calle Falperra, con fiestas llenas de alegría, regalos y buenos deseos, me apetece recuperar esas emociones y que mis hijos también las sientan. Es una respuesta fácil.

Bueno, pues eso:

Feliz Año a todos

jueves, 4 de diciembre de 2008

Slot


De pequeño, veía los anuncios en la época de Navidad. Me acercaba al frio cristal de la juguetería, Pestoní, Bazar Pepe, y allí contemplaba el brillo increible de esas pequeñas miniaturas.

Un año, los Reyes Magos de Oriente me regalaron un circuito, con dos fabulosos Sygmas F1 que volaban sobre los railes. Fueron los primeros.

Horas de disfrute. ¿Un juguete?, competía con mis primos, decoré los coches a mi manera. En un cumpleaños me regalaron un espectacular Tyrrell P34 F1, de amarillo, no sabéis como destrozaba a los Sygmas. Eran los años 70, a finales, ya casí en los 80. Buena decada.

Después me olvide, otras aficciones musicales me ocuparon.

Ahora he vuelto, de la mano de mis hijos estoy limpiando pistas, coches y preparando tardes divertidas.